Escrito por Miluska Arana

¿Mis pensamientos afectan mis emociones?

Según Albert Ellis, los pensamientos tienen un rol mediador entre la situación y las emociones. Sin embargo, es común que asumamos que la situación es responsable de nuestras emociones, pasando por alto la importancia de nuestros pensamientos, siendo nuestras propias interpretaciones y valoraciones más importantes que la situación en sí para determinar nuestras emociones. Miremos el siguiente gráfico propuesto por Albert Ellis: anx Por ejemplo, considera que estás en el periodo previo a rendir una importante evaluación, sabes que será difícil y que necesitas una buena nota para aprobar el curso. ¿Qué sucederá si empiezas a dudar de tu preparación y de tu propia capacidad para afrontar la evaluación? Peor aún, si empiezas a pensar ¿Y si jalo la evaluación? ¿Y si desapruebo el curso? ¿Y si nunca lo puedo pasar? ¿Y si me botan de la universidad? ¿Y si nunca consigo trabajo? ¡Qué terrible! Cada uno de nosotros tiene la capacidad para auto perturbarse con sus propios pensamientos, empiezas con uno y termina siendo una cadena de catástrofes. Por otro lado, qué sucedería si ante la misma situación de evaluación, que sabes que será difícil y aún necesitas obtener una buena nota, empiezas a auto motivarte con los siguientes mensajes: Estás preparado, hiciste todo lo que pudiste para estudiar bien para este examen, sigue adelante. Notemos que en ambos casos, la situación es la misma; sin embargo, el pensamiento y los mensajes que nos damos a nosotros mismos pueden ser determinantes para direccionar nuestras emociones y acciones ante una situación. Confiar en nuestra propia capacidad evitará que experimentemos altos niveles de ansiedad. Es decir, la autoeficacia y tener expectativas positivas respecto a nuestro desempeño pueden ser fundamentales para afrontar una evaluación con seguridad.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *